Cuidemos al niño social

Cuidemos al niño social

A casi un año del comienzo de la pandemia en México y del cierre de los colegios, UNICEF declara en las redes sociales: “Our message to world leaders is clear: no effort should be spared to reopen schools.”

Campañas para el regreso a clases invaden las redes: #NiUnDiaMasSinClases; links para apoyar propuestas en change.org y CitizenGo circulan por los chats y no faltan las activistas generacionales juntando firmas y mandando cartas, ni las mamás burócratas, cansadas de maniobrar tres trabajos y de ver a sus hijos encerrados, compartiendo iniciativas lanzadas a las diferentes entidades de gobierno para permitir a los niños asistir a parques, regresar al colegio y demás actividades de las que les hemos privado por demasiado tiempo.

No es casualidad que todo se haya detonado así de repente, y es que a pesar de los riesgos del Coronavirus y de los casos que, tan avanzada la pandemia, todos hemos experimentado de primer grado, la preocupación por el lado emocional, social y anímico de los niños ha despertado a todos. Se ha convertido en un foco rojo. Finalmente hemos captado que el currículo académico, necesario para aprobar un año escolar, es solamente una pequeña parte del aprendizaje de los niños y niñas. Socializar, ser parte de un mundo de leyes, ideas y valores, vivir controversias, aprender a respetar y a ser respetado y todo lo que implica ser comunidad, son actividades esenciales en la educación. Además, a esto hay que sumarle el hecho de que la experiencia social provoca cambios en el cerebro que favorecen la retención de conocimientos. El libro, Teaching with the brain in mind, del maestro y neurocientífico Eric Jensen, dedica un capítulo completo a explicar cómo manejar la mente social para exponenciar el aprendizaje. La mente y la identidad de las personas se desarrolla en sociedad. 

Sin embargo, no todo lo que nos ha dejado esta pandemia en cuestión de educación para nuestros hijos es negativo. En estos meses, los niños y niñas han aprendido a adaptarse a situaciones totalmente fuera de su control, han sabido relacionarse con otros alumnos y maestros por medio de la tecnología, han sido pacientes y resilientes. Trabajar y alcanzar metas a distancia van a ser habilidades útiles para el futuro cercano en el que se unan a la fuerza de trabajo y evidentemente, cooperen de manera remota. 

Siendo positivos, estos meses han traído enseñanzas para la niñez, pero ya es hora de regresar a las aulas. Es momento de que todos pongamos de nuestra parte: maestros, padres de familia y gobierno, para lograr la reincorporación de los pequeños a los colegios, por supuesto, con todas las medidas de seguridad necesarias. En retrospectiva y en mi opinión, fue un error categorizar a los niños como población vulnerable y privarlos de toda actividad social sabiendo de antemano que son el grupo menos afectado por el virus. No podemos cambiar el pasado, pero sí podemos librarlos de esa etiqueta hoy.

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Nació en el Distrito Federal y creció en Cuernavaca. A los 19 años se mudó a Monterrey a estudiar la carrera de Administración Financiera (ITESM 03). Trabajó en Afirme y Banamex, Banca Empresarial, en las áreas de Crédito y Cash Management. En el 2008 se mudó a Miami y fundó la revista DogsAreOk, en donde tuvo la oportunidad de administrar, escribir artículos, realizar entrevistas y eventos. La experiencia de manejar una revista la motivó a estudiar la Maestría en Literatura y Creación Literaria en Casa de la Cultura Lamm. Ha hecho trabajos freelance de escritora. Se considera una persona versátil, práctica y optimista. Le gusta jugar tenis y soccer, nadar, conocer mundos nuevos, sobre todo, las buenas conversaciones con amigos, acompañada de una copa de tinto.

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