Despertar al niño que enterramos

Despertar al niño que enterramos

“Nunca más podre volver a tener la fe de un niño”. En una ocasión alguien me dijo estas palabras porque estaba profundamente decepcionado debido a los abusos recibidos de parte de algunas personas cercanas a él, en ese momento puede comprender el efecto que tiene la decepción. Pero creo que en ese caso no se aplica bien el término, por qué ser un niño en sentido espiritual no significa ser crédulo o fiarse inocentemente de todo, sino evaluar, contrastar y saber dónde puede uno cifrar su confianza de verdad.

Cuando decimos que debemos ser como niños, no significa no ser consciente del mal o no verlo, más bien se refiere a ser inocentes en cuanto a la maldad; En una sociedad donde lo que prevalece muy a menudo es el abrirse paso a codazos, sea como sea, y a la lucha sin cuartel de unos contra otros, cuando hablamos de ser como un niño se refiere a no incluir el engaño, la falta de honradez, el odio, el insulto ó toda clase de maldad o sea es esforzarse por estar siempre inclinado a favor de lo bueno y lo recto.

Si realmente queremos disfrutar la vida, tenemos que recuperar al niño enterrado que hay en el interior de cada uno de nosotros, a continuación, quiero mencionar 3 razones que nos pueden ayudar a entender lo que digo:

1. La pureza de un niño: Es de alguien que es inocente, que no guarda rencor, que no se contamina o se ensucia tanto física como espiritualmente, Cuando somos puros lo ganamos todo.

2. Eliminar toda raíz de amargura: Debemos identificar si sembramos en nuestro corazón una semilla de amargura, es ese sentimiento negativo de odio, orgullo, resentimiento, ira, venganza, desprecio; Una semilla de amargura sigue el ciclo de vida de una planta, ya que las siembras echan raíz, crece y da frutos (negativos y dañinos), dicho lo anterior, debemos eliminar esas raíces, que son las que no nos dejan crecer espiritualmente no nos dejan tener buenos amigos, negocios, quitémonos toda amargura, y toda malicia. Para ser benignos unos con otros y eso traerá grandes beneficios a nuestra vida.

3. Sanar y recuperar al niño que está llorando: Estamos viviendo tiempos difíciles donde no estamos respetando la inocencia de los niños, no se respeta nuestra inocencia, pareciera que el ser mala persona nos hace avanzar y sobrevivir ante las embestidas de la vida; En nuestro interior sabemos que no es así, debemos sanar y despertar al niño que enterramos, no olvidemos lo que es ser niño, su inocencia, fe, confianza, respeto, amor a la familia, amor al prójimo.

Mateo19:14: Deja que los niños vengan a mi y no se los impidas,

 porque de ellos es el reino de los cielos.

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