Escritura Emocional

Escritura Emocional

Si pensamos en la actividad de escribir en un diario, seguramente la primera imagen que nos viene a la mente es la de una niña revelando sus íntimos secretos a un decorado cuaderno protegido por un pequeño candado, pero la realidad es que este ejercicio tiene mucho más que aportar. Psicólogos y psiquiatras han adoptado esta tarea a sus terapias. El tratamiento consiste en que el paciente escoja un momento del día para redactar los pensamientos o sentimientos que lo abruman o estresan. La razón por la que esta dinámica ayuda en la identificación de traumas es muy sencilla: al escribir, nuestro cerebro otorga o connota un significado y un significante a aquella emoción o idea difícil de nombrar. El proceso ayuda, en primera instancia, a hacer una introspección de aquello que nos está generando problemas, un análisis de conciencia sobre lo que no nos deja en paz. Al intentar escribir, le damos nombre a nuestros problemas, los analizamos y es posible que también les demos cierta estructura. Si los ponemos en papel, los estamos exteriorizando. Éste es un proceso realmente difícil de realizar para las personas con dificultad de reconocer sus problemas. El estrés, la depresión y la angustia, son algunas de las enfermedades mentales más comunes de nuestra época. Escribir ayuda al paciente estresado a identificar los temas que no lo dejan dormir, al paciente que sufre de depresión, a recordar sus traumas y a una persona angustiada, a ponerle nombre a sus preocupaciones.  Si sientes que tu mente no te deja en paz o que las emociones te abruman a tal grado que no las puedes dejar a un lado para sobrellevar un día normal, la escritura puede ser tu aliada.

La escritura emocional es una actividad utilizada no nada más por médicos especializados en la salud mental, sino que también es responsable de grandes obras literarias. Existen cursos de literatura enfocados en ayudar al escritor a transmitir sus sentimientos por medio de sus textos. La realidad es que las obras trascendentales famosas, se han ganado ese reconocimientos gracias a que apelan a las experiencias de los lectores. Los escritores que supieron poner en palabras los más íntimos pensamientos, generaron obras universales. Tal es el caso de la renombrada escritora chilena, Isabel Allende, quien con sus exitosas novelas, especialmente la famosa “Paula”, conmovió al mundo. En esta obra, la autora narra meses de sufrimiento cuidando a su hija convaleciente en un hospital madrileño y en su casa en California, y los mezcla con historias de su pasado. Isabel, durante su estancia en España, recibe un puñado de hojas amarillas rayadas de parte de su agente, acompañado de estas palabras: “-Toma, escribe y desahógate, si no lo haces morirás de angustia, pobrecita mía-.” A falta de inspiración, su gran amiga le sugiere escribir una carta a Paula y así es como comienza el texto: “Escucha, Paula, voy a contarte una historia, para que cuando despiertes no estés tan perdida.” Sin saber, esas interminables notas escritas con un inmenso dolor se convirtieron en una de sus más reconocidas novelas.

Leer los libros de Isabel Allende y de otros escritores famosos también es terapéutico. Escuchar las mentes de otras personas que han sabido reconocer y darle significado a fuertes sentimientos y traumas, puede motivarnos a identificar los nuestros. Nombrar nuestros nudos en la garganta es el primer paso para deshacernos de ellos. Así es como la lectura puede contribuir como terapia emocional; no hay mayor catarsis que identificar tus propios fantasmas en las páginas de un autor y saber que no estás sólo, que hay alguien más que ha experimentado lo que tú estás viviendo. Sin embargo, si la lectura no es lo tuyo, también puedes intentar escribir. Desahogar las penas en un diario, en unas páginas en blanco que te ayudarán a liberarte de ellas, y que además no juzgan, puede ser el tratamiento que estás buscando. Nunca sabes, esas sinceras líneas, cómplices de tus más íntimos pensamientos, podrían convertirse en una reconocida novela.

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Nació en el Distrito Federal y creció en Cuernavaca. A los 19 años se mudó a Monterrey a estudiar la carrera de Administración Financiera (ITESM 03). Trabajó en Afirme y Banamex, Banca Empresarial, en las áreas de Crédito y Cash Management. En el 2008 se mudó a Miami y fundó la revista DogsAreOk, en donde tuvo la oportunidad de administrar, escribir artículos, realizar entrevistas y eventos. La experiencia de manejar una revista la motivó a estudiar la Maestría en Literatura y Creación Literaria en Casa de la Cultura Lamm. Ha hecho trabajos freelance de escritora. Se considera una persona versátil, práctica y optimista. Le gusta jugar tenis y soccer, nadar, conocer mundos nuevos, sobre todo, las buenas conversaciones con amigos, acompañada de una copa de tinto.

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